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70 Aniversario del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán

70 Aniversario del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán

El 11 de junio de 2023, el Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán cumplió 70 años desde que un entusiasta grupo de ingenieros civiles yucatecos se reunió para conformar una asociación, cuyo primer objetivo era el de vigilar la calidad en los programas de estudio de la carrera de ingeniería civil, de la recién estrenada Universidad Nacional del Sureste.

El 11 de junio de 1953, esta agrupación se consolida, formándose la sección Yucatán del Colegio de ingenieros civiles de México, dando vida a lo que, 22 años después, se consolidaría como el Colegio de ingenieros civiles de Yucatán, el 24 de febrero de 1975 con la firma de su acta constitutiva y sus estatutos.

Cumplir 70 años de historia es gracias al esfuerzo, participación y entrega de muchos ingenieros civiles yucatecos, que con la firme idea de ser aliados de la sociedad, trabajando en conjunto para el bien común, han aportado su talento, su tiempo y experiencia para ser hoy, uno de los pilares para el desarrollo de la ciudad y el estado.

Obra conmemorativa

En conmemoración de los 70 años de vida del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán, el artista Guido Farina tomó la escencia de lo que representan estas 7 décadas de vida de la institución, plazmando una obra visual llena de significados, la cual se describe a continuación:

SOPORTE DE LA HISTORIA

Pergamino que nos cuenta lo que han sido estos 70 años de la dedicación, con cada edificación, con cada amanecer y puesta de sol, sol inclemente que abraza a quienes se atreven a construir debajo de sus rayos en la tierra del Mayab.

Partiendo de su centro se ubica el logotipo del colegio de ingenieros civiles de Yucatán, arropado en un centro de fuga que muestra esa apertura al tiempo, que sólo el ojo humano percibe como tal.

En alto contraste se aviva la historia hecha del compromiso, sellado con las manos de los ingenieros civiles, simulando los dactilogramas atados a las huellas palmares, con el reflejo de la caliza, el cemento y la yesca que carbonizan los trazos de este pergamino.

En el ciclo eterno de la vida se muestra el ancestral arco maya, soporte de tantas y tantas edificaciones que se moldean en esta obra siempre viva.

El arco monumental maya, como elemento urbano principal, rotulando un punto de acceso importante hacia la historia.

Velado en aproximaciones sucesivas de 34 hileras de piedra caliza por lado, que soportan su estructura y se cierra con dos bloques más de piedra, que culminan en perfecta sintonía los soportes de los setenta años que cumple el colegio de ingenieros civiles de Yucatán.

Existe un espacio de color obscurecido detrás del arco maya; negrura que asemeja un pizarrón azabache de tiza, donde la creación queda abierta a la enseñanza y dirección de los ingenieros civiles.

Un delicioso olor a café se desprende del pergamino, donde el escudo es plasmado en círculo, dando sentido al infinito a través de la obra, consecuencia natural de afirmar la vida.

Asimismo, se muestra una greca alrededor, simulando la continuidad de los muros infinitos, donde los ingenieros apelmazan la responsabilidad de la infraestructura yucateca.

La obra concluye coronando con 70 pequeños logotipos del colegio de ingenieros civiles de Yucatán, que se replican una y otra vez, como unas cenefas danzantes del pasado, del presente y del futuro.

Patrón insólito en donde se encuentran, si se es buen observador, 33 de estos 70 minúsculos logotipos, con color más oscuro, representando las 33 celebraciones de los consejos directivos que ha tenido el colegio como sustento de su historia.

En la parte superior de esta corona imperecedera, se escriben las siguientes palabras: 70 aniversario 1953-2023, resguardando al pie del plano las palabras: colegio de ingenieros civiles de Yucatán A.C.

Del lado izquierdo, con trazos de lápiz, se ubica el logotipo del Colegio.

Del lado derecho, se observa el escudo que se utilizó en esta celebración septuagésima.

En este pergamino he plasmado el desarrollo del mundo que se transforma con las obras ingenieriles, usando mi técnica Guidráft priorizando nuestra humanidad por encima de la perfección artística.

Con ello he sellado con una taza de café que refleja la pasión, heridas y enseñanzas que mutaron en cicatrices durante el camino y disfrutando las máculas de infusión de café que también nos tocan el alma como firma de vida.

Agradecemos con distinguido aprecio a nuestros patrocinadores