Aún suenan las tapas

2016-07-13

El alcalde ofrece que los trabajos estarán a tiempo

La zona del mercado Lucas de Gálvez ya tiene aceras esmeriladas, pero las tapas de registros de la acera sur del Museo de la Ciudad están quebradas, hundidas y saltadas de su base.

La tapa de la fosa del cableado subterráneo de la calle del Mercado de Pescados suena al paso de los vehículos, a pesar de que repararon el concreto estampado de los bordes.

La tapa del pozo pluvial está al aire porque está rota la guarnición que lo cubre y, además, la tapa del mismo pozo está rota y saltada.

Es un auténtico peligro para las personas que pasan sobre ese lugar.

Sólo quedan huecos donde algún día funcionaron las lámparas artísticas led multicolores que embellecieron los arcos del Portal de Granos porque la mayoría carece de las luces especiales.

La acera del Museo de la Ciudad se ve bien con los trabajos realizados, pero es evidente que la acera del Siglo XIX que comunica con la entrada principal del mercado Lucas de Gálvez no ha recibido la atención porque tiene aceras rotas, hundidas, tornillos saltados de una base que fue de algún letrero y parte del paso peatonal está desmoronado.

 Muchos registros de agua potable, electricidad, teléfonos y fibra óptica están en mal estado en las zonas intervenidas por el Ayuntamiento para subsanar las deficiencias que dejó el rescate de Centro durante la administración de Ivonne Ortega Pacheco. Son peligrosos huecos que pueden causar tropezones, torceduras y caídas, principalmente en las calles 65, de la 58 a la 62; 58 entre 63 y 65, y 63, de la 56 a la 62. Incluso, en la esquina de la tienda García el pavimento de concreto estampado está quebrado, hundido y un trozo de concreto es una piedra suelta.

Frente a la tienda departamental Sears, de la calle 63, varios tramos de acera carecen de guarnición porque los han quebrado los camiones urbanos o de carga que se orillan en la calle.

 Lo más curioso del recorrido fue cuando los reporteros se toparon con un poste metálico solitario, inclinado como la Torre de Pisa italiana, sin utilidad. El poste está en medio de la acera, es un obstáculo para los peatones y forma un hueco de tierra que crece con el paso del tiempo.

También hay tramos donde se ve que los trabajos mejoraron y dan seguridad a los peatones y automotores. En la calle 60 entre 65 y 63 las aceras quedaron como andadores antiderrapantes, los tramos esmerilados son más seguros para caminar y los tramos agrietados o rotos del pavimento de concreto estampado quedaron aptos para el tránsito, y algunas tapas de las fosas subterráneas de la CFE quedaron firmes y sin las aberturas en las orillas que las volvían peligrosas para las llantas. El alcalde Mauricio Vila ofreció que los trabajos terminarán a tiempo. Los de la Plaza Grande deben concluir este viernes y los restantes el 10 de septiembre próximo.— Joaquín Chan Caamal

 Rehabilitación Centro

 El alcalde Mauricio Vila Dosal y otros invitados supervisaron el avance del rescate urbanístico.

 Paseo seguro

“Antes caminaba uno por las aceras con riesgo de resbalarse y ahora”, expresó en un comunicado Carlos Erosa Burgos, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Yucatán, A. C. “Luego de que las martelinaron, ya son más seguras. Estos trabajos son buenos para la ciudadanía en general”.

Sesión Ordinaria del Consejo Municipal de Desarrollo Urbano de Mérida

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